domingo, 23 de octubre de 2016

Ben-Hur

Empecé a leer Ben-Hur porque oí sobre la película (la cual por cierto no he visto), pero este fue un libro que dejó un gran impacto en mi vida. A Ben-Hur lo podría resumir como el libro que marcó un antes y un después para mí.

La ficción histórica junto con la fantasía juvenil son mis géneros favoritos, y por este simple hecho, Ben-Hur ya entra en mi círculo predilecto. Pero no sólo es el hecho de la perfecta estructura histórica y cultural en la que nos sitúa Wallace, también la manera tan exquisita en la que nos envuelve en uno de los misterios más grandes de la humanidad: Jesucristo.

Mientras lo leía, me fascinaba la diversidad de religiones y culturas que tuvieron lugar durante el esplendor del Imperio Romano. Muchas de estas religiones las llamamos mitologías, o algunas rescatadas hoy en día forman parte del neopaganismo.

Esta obra fue todo un descubrimiento para mí, en diversos ámbitos: histórico, cultural, religioso, espiritual. Leyendo conoces un poco de la cultura grecorromana, no sólo en el ámbito político, sino también sobre sus tradiciones y fiestas. Cuando Ben-Hur está compitiendo en el circo contra Messala, realmente sientes el ambiente; te transportas a otra época diferente. A veces es difícil imaginarnos, como cristianos inconscientes, el mundo al que Jesucristo llegó; y en esta obra se desvela el contexto de su vida.

Era un mundo dominado por el Imperio Romano, sediento de poder y dispuesto a la guerra. Uno de los monólogos más famosos de Messala es, de hecho: "¡Eros ha muerto! ¡Marte impera!". Eros, para los romanos, era el dios del amor; y Marte, el dios de la guerra. Eso debe de ser una clave del autor para entender la mentalidad del romano. Sin compasión, ni piedad, ni amor; sólo poder, ambición y venganza. También era un mundo plagado de ideologías, credos y religiones distintas. No sólo había judíos y romanos, Baltasar (egipcio), Melchor (hindú), Gaspar (griego) e Ilderín (árabe) entre otros, son un reflejo de esto, pero no se limita a ellos, Ben-Hur nos da a conocer también un poco sobre las prácticas célticas y nórdicas.

En un mundo lleno de religiones que adoran a diversos dioses, los judíos eran los raros por creer en un sólo Dios todopoderoso. El contexto te indica que pueblo judío esperaba un rey todopoderoso, un César, su nuevo rey David. Y eso no fue lo que consiguieron, al contrario, Jesucristo estaba en contra de los sacerdotes judíos, los enfrentaba y públicamente les corregía. Con todo este contexto, empieza a tener un poco de lógica el final que padeció Jesucristo. Era una amenaza tanto para romanos como para judíos.

El final es abrumador y triunfante (si eres cristiano), porque el personaje principal empieza siendo un príncipe judío que se termina declarando cristiano, uno de los primeros cristianos de la humanidad.

En conclusión, un libro rico en todos sentidos, nada aburrido, literariamente muy bien estructurado para ser dinámico. Yo a la par que leía Ben-Hur también leí mucho sobre el contexto histórico-bíblico, sobre las religiones y las culturas antiguas pre-cristianas... Por eso digo que me marcó como persona. No sólo aprendí a ser más crítica en cuanto a mi religión, sino también como investigadora me hizo tener curiosidad por la historia. Una obra impresionante, y definitivamente uno de los grandes clásicos.

Hasta la próxima :) 

2 comentarios:

  1. Holaa!! Te acabo de nominar para un Book-Tag en mi blog: http://hellomynameispeter.blogspot.com.ar/2016/11/book-tag-best-blog.html
    Espero que participes!!! :D

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  2. Holaa!!! Paso para decirte que te nomine para un Book-Tag en mi blog  http://hellomynameispeter.blogspot.com.ar/2016/12/book-tag-nos-conocemos-11-cosas-sobre-mi.html
    Si llegas a hacerlo por favor déjame un comentario en mi blog así puedo ver tus respuestas :D
    Nos leemos!!!

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